Maite Maiora championne du monde SKYTRAILRUNNING

En Vall de Boí, en el Buff Mountain Festival - Epic Trail, hemos disfrutado del Campeonato del Mundo de Skyrunning ISF International Skyrunning Federation retrasado un año por la pandemia, pero que por fin se ha podido celebrar entre el 9 y 11 de julio. La selección española ha obtenido excelentes puestos que resumimos al final, pero nos quedamos con la categoría ultra donde participaba “nuestra” Maite Maiora Elizondo, el sábado.

Maite Maiora corredora RaidLight, nos cuenta ella misma cómo se proclamó campeonato del mundo de Skyrunning Ultra.

«Resumir nueve horas y media en pocas palabras es muy difícil. Empezaría por el final, el título, lo que significa para mí volver a ganar un campeonato importante, gané en 2016, hace ya tiempo de eso y no es nada fácil volver a estar en el lugar y en el momento, para estar así ese día todo tiene que fluir y se han alineado las estrellas para que esto ocurra. Me ha gustado volver a sentir lo que sentía hace años, plantearme objetivos exigentes, recorrer el camino para logarlos y hacerlos posible, porque tenía mucha ilusión, he entrenado mucho y las cosas han salido bien.»

Las cosas se pudieron torcer antes de la salida mismo, porque las tres representantes de la federación española entraron por donde no debían a la zona de salida y fueron penalizadas con tres minutos, que no cambiaron la clasificación pero que añadieron cierta pimienta al final. En palabras de Maite «por ignorante, me habré puesto mil dorsales en mi vida y nunca me habían penalizado, me despisté, me echó la bronca un árbitro en meta con toda la razón.»

Pero vamos con la carrera: «El principio era llano, no es mi terreno y sin agobiarme, ritmo exigente pero en el principio de la subida sabía que no iba a llegar la primera. Gemma [Arenas] iba en cabeza y no sabía ni quién iba detrás, pronto me pongo primera, Gemma viene muy cerca y en una zona bastante técnica, concentrada, moviéndome rápido, consideraba que ahí podía marcar distancias como así fue.» Para quien no conozca el recorrido, aparte de los datos de 68 km y 4889 metros de desnivel positivo, además el terreno es técnico, en ocasiones fuera de todo camino, con largos cresteos y muy lento, puro skyrunning. «A mitad de carrera le saco a Gemma seis minutos, luego venía un tramo que le iba a ella y me recortó, pero ahí saqué mi psicología, tampoco agobiarme para no ir por encima de mis posibilidades y ser paciente para la siguiente zona técnica donde podía volver a coger distancia como así fue.» Miré alguna vez atrás para calcular tiempos, no iba nerviosa, aún me sentía fuerte.

Pero vamos con la carrera: «El principio era llano, no es mi terreno y sin agobiarme, ritmo exigente pero en el principio de la subida sabía que no iba a llegar la primera. Gemma [Arenas] iba en cabeza y no sabía ni quién iba detrás, pronto me pongo primera, Gemma viene muy cerca y en una zona bastante técnica, concentrada, moviéndome rápido, consideraba que ahí podía marcar distancias como así fue.» Para quien no conozca el recorrido, aparte de los datos de 68 km y 4889 metros de desnivel positivo, además el terreno es técnico, en ocasiones fuera de todo camino, con largos cresteos y muy lento, puro skyrunning. «A mitad de carrera le saco a Gemma seis minutos, luego venía un tramo que le iba a ella y me recortó, pero ahí saqué mi psicología, tampoco agobiarme para no ir por encima de mis posibilidades y ser paciente para la siguiente zona técnica donde podía volver a coger distancia como así fue.» Miré alguna vez atrás para calcular tiempos, no iba nerviosa, aún me sentía fuerte.

Maite progresivamente fue ampliando la ventaja sobre Gemma y en tercera posición se colocaba la italiana Giuditta Turini, pero con Aroa Sío en cuarta posición el equipo español estaba teniendo un rendimiento sobresaliente. «En el cincuenta y tantos quedaba una larga bajada y como había visto una cresta larga sin ningún “punto rojo” a la vista sabía que tenía muchas posibilidades de bajar pero que debía ser cauta en la bajada, cuya primera parte es exigente e ir con cierto cuidado de no caerme para no perderlo todo. A un kilómetro de meta, entrando en Barruera, se me puso la carne de gallina, sé que voy a ganar, todo fue estupendo, iba ya echa polvo pero el cuerpo me pedía ir más rápido, es una pasada lo que hace la adrenalina. Emocionada crucé la línea de meta, ¡volvía a ser campeona del mundo!»

«Finalmente quiero agradecer a la federación la oportunidad que me han dado, todos hemos cumplido con nuestro cometido y las mujeres en ultra lo hemos hecho francamente bien. Y, por supuesto, a mi pareja Iosu por estar siempre ahí.»