Con motivo del Día Internacional de los Derechos de la Mujer, dimos la palabra a nuestras embajadoras.
- No para hablar de rendimiento.
- No para hablar de equipamiento.
- Pero para contar lo que el trail cambia en la vida de una mujer.
Les enviamos un cuestionario sencillo, algunas preguntas abiertas. Una sola regla: responder de forma anónima.
¿Por qué? Porque la idea no era destacar perfiles, sino dejar emerger una voz colectiva.
Las respuestas hablan de libertad, maternidad, dudas, fuerza, encuentros en los senderos.
También cuentan una realidad: a pesar de un progreso constante, las mujeres siguen siendo minoría en ciertas distancias del trail, especialmente en los ultras.
Pero las cosas están cambiando. Y sus palabras cuentan exactamente eso.
Por qué empezaron a correr
A menudo se piensa que se empieza en el trail para correr más lejos. Más rápido. Más alto.
Pero las respuestas cuentan otra cosa.
Algunas hablan de una necesidad de silencio. Otras de un momento en la vida en que todo se volvía demasiado ruidoso.
Una embajadora cuenta que en una etapa de su vida en la que todo giraba en torno a la imagen, los eventos y la mirada de los demás, sentía una profunda necesidad de soledad. El trail se convirtió en ese espacio. Un lugar donde finalmente puedes encontrarte contigo misma.
« Creo que buscaba el silencio y la soledad. »
Otras mencionan una necesidad de aire, de naturaleza, de perspectiva.
« No buscaba la velocidad. Buscaba la profundidad. »
En muchas respuestas, el trail aparece como un espejo. Un lugar donde se descubre quién eres cuando nadie te mira.
El momento en que se descubrieron más fuertes
Cada corredora recuerda un momento preciso. Un instante en que el cansancio parecía demasiado fuerte. Donde abandonar parecía casi evidente. Y sin embargo, algo cambia.
Para algunas, ese momento llega en la carrera. En una subida interminable, con frío o con viento.
Para otras, la verdadera prueba había comenzado mucho antes.
Una embajadora cuenta que se convirtió en madre a los 19 años. La vida ya le había enseñado a mantenerse firme cuando el suelo tiembla. Así que cuando habla de dificultad en el trail, relativiza.
« Cuando ya has atravesado tormentas interiores, una subida de 2.000 metros se convierte en una conversación. »
El trail no siempre crea la fuerza. A veces, la revela.
Ser finisher: una promesa que uno se hace a sí mismo
En el mundo del trail, la palabra Finisher es casi sagrada. Pero para estas mujeres, no solo habla de la línea de meta.
Ser finisher femenina es cumplir una promesa. No una promesa hecha a otros. Una promesa hecha a ti misma.
« Ser finisher es llegar hasta el final del compromiso que has hecho contigo misma. »
El fracaso existe. Forma parte del camino. Pero no define a una corredora.
« No es cruzar una línea lo que importa. Es negarse a abandonar a la persona que has decidido ser. »
Ser mujer y correr
Correr en la montaña no borra la vida. Al contrario.
Las respuestas a menudo hablan de maternidad, del delicado equilibrio entre roles, de días ya muy ocupados.
Pero la montaña tiene una particularidad: no pregunta quién eres. Solo pregunta si sigues avanzando.
« La montaña no tiene reglas sociales. Allí arriba, solo existe la resistencia. »
En los senderos, muchas dicen haber aprendido algo esencial: tomar su lugar.
« No corro para demostrar que una mujer puede. Corro porque puedo. »
La sororidad en los senderos
El trail a menudo se presenta como un deporte individual. Sin embargo, los testimonios cuentan otra realidad.
Una embajadora recuerda un momento muy fuerte en el Tor des Géants. Estaba a punto de abandonar. Ya se había quitado el dorsal.
Otra corredora se acercó. Simplemente la animó, con insistencia y amabilidad. Luego se fue.
« Ella creyó en mí justo cuando yo ya no creía en mí misma. »
Porque aunque la carrera parezca individual, nunca se corre realmente sola.
El consejo que darían a una mujer que duda
Cuando se les pregunta qué consejo darían a una mujer que duda en empezar el trail, las respuestas son sorprendentemente simples.
Ninguna habla de cronómetro. Hablan de audacia: empezar tal como eres. Con tus dudas. Con tus miedos.
« Si sientes un “quiero” en algún lugar dentro de ti, entonces el primer paso ya existe. »
Las mujeres no dan pasos pequeños. Avanzan.
Una energía colectiva
A lo largo de las respuestas, una palabra vuelve a aparecer: determinante.
La presencia de los otros. La energía colectiva. La mirada de alguien que cree en ti justo cuando tú dudas.
En el trail, a menudo se cree que se parte sola. Pero rara vez se avanza sin los demás.
- Transmisión.
- Ayuda mutua.
- Fuerza.
- Juntas.
Porque detrás de cada finisher femenina, a menudo hay un colectivo.
Ellas avanzan. Y al avanzar, abren el camino.


1 comentario
Magnifiques témoignages. MERCI MESDAMES.