
biografía
Comencé a correr un poco por casualidad, a finales del año 2017. Sin un objetivo claro, sin plan, simplemente para probar. Muy pronto, lo que al principio era solo una curiosidad se convirtió en una cita regular, luego en una verdadera pasión. Paso a paso, kilómetro tras kilómetro, aprendí a amar el esfuerzo, el progreso, la disciplina... y sobre todo las sensaciones de libertad que brinda la carrera. Especialmente para despejar la mente, corría para sentirme bien psicológicamente.
Con el tiempo, me fui involucrando cada vez más. Descubrí el placer de fijarme metas, de salir de mi zona de confort y de creer en mis capacidades. Participar en mis primeros maratones marcó un punto de inflexión: una aventura física y mental intensa, llena de dudas, perseverancia y un inmenso orgullo al llegar a la meta.
Luego llegó el trail. La naturaleza, los senderos, el desnivel, lo imprevisto. Otra forma de correr, más pura, más instintiva, que me conquistó de inmediato. El trail me enseñó a escuchar mi cuerpo, a aceptar los altibajos y a saborear cada instante, incluso en la dificultad.
Hoy en día, correr y el trail forman parte integral de mi vida. Son mucho más que competiciones: son espacios de superación, equilibrio y libertad, donde cada carrera cuenta una nueva historia.


